Alguien habla de los radicales en la mesa contigua.
Tengo hambre, pero no he escrito nada en esta esquina virtual
en cinco meses. En frente, unos policias juegan ajedrez chino
y junto a mí, otro laowai habla mandarín con acerto norteño.
Mi espalda semi-erguida mira las luces que acaban de encender junto al lago,
solo me quedan algunas semanas aquí,
28.05.26 在北京